¡No puede ser!
¡Otra vez!
Salgo cinco minutos a podar el pasto
y termino limpiando un desastre.
Zapatos manchados,
la podadora apestando,
el jardín salpicado…
¡Esto es una pesadilla!
Pregunta rápida.
¿Recogiste la caca del perro antes de empezar?
-- ¡No!
¡Yo vine a podar el pasto, no a andar de detective!
Entonces no estás podando el pasto.
Estás esparciendo caca a alta velocidad.
-- ¡Oye!
Piénsalo.
Cinco minutos buscando…
te ahorran una hora limpiando.
-- Bueno…
igual el pasto queda cortado.
Sí.
Pero también queda tu podadora llena de caca,
tus zapatos llenos de caca,
y todo el jardín…
oliendo a tragedia.
-- Entonces… ¿Cuál es la lección?
La misma que en los negocios.
Antes de crecer algo
tienes que limpiar el terreno.
-- ¿Limpiar qué?
Obstáculos.
Problemas.
Personas que estorban.
Primero recoges la caca.
Luego podas el pasto.
Suena lógico…
Espera…
esto merece música.
Antes de podar el pasto
limpia bien el lugar,
que el descuido de un minuto
te hace todo embarrar.
Y en la vida y la empresa
la lección también está:
si primero quitas la caca
todo puede prosperar.