Las caderas anchas son herencia, pero la cintura esbelta es disciplina.

Las caderas anchas son herencia, pero la cintura esbelta es disciplina.
Muchas mujeres nacen con caderas amplias, un rasgo que viene marcado por la genética. Sin embargo, una cintura esbelta no es cuestión de azar, sino de constancia, cuidado y determinación diaria.

Detrás de una silueta definida hay hábitos sostenidos, esfuerzo silencioso y una voluntad firme. Reconocer una cintura delgada es reconocer también el compromiso que una mujer asume consigo misma, la disciplina que cultiva y la dedicación que mantiene incluso cuando nadie la observa.

Letra de la canción:

¡Ay ay ay!
¡Que volteen a verla!
¡Ajúa!

Caderas anchas son su regalo, cintura esbelta es su decisión,
figura de abeja cuando se mueve, despierta más de una emoción.
Reloj de arena marcando el paso con fina provocación,
cintura delgada atrae las miradas, domina la situación.
La disciplina está en la cintura,
firme como su carácter,
pero cuando ella se para y pisa la pista,
el baile empieza a arder.

Después del embarazo,
viene la labor de recuperación,
no hay excusas cuando hay metas claras en el corazón.
Con la edad no perdió la cintura, la presume con más pasión,
ejemplo de mujer decidida,
dueña de su dirección.
Decisión tras decisión forjando su definición,
[Voz en suspenso terminado con intensidad] y cuando gira despacito… suspira todo el salón.

¡Ay ay ay, qué figura de abeja!
Reloj de arena que deja huella.
Caderas anchas son su regalo,
cintura esbelta es su decisión.
Coqueta fina, mirada segura,
La disciplina está en la cintura.
Cuando camina vibra la banda,
¡y se acelera más de un corazón!