Guerra y rendición

Guerra y rendición
Amar a una mujer debe ser un vaivén entre apreciar el alma interior de la persona con ternura y apreciar el cuerpo físico con un deseo más intenso.
Esta dicotomía es necesaria para una relación duradera.
Si se descuida la delicadeza, la conexión se enfría.
Si se apaga la fuerza del deseo sexual, la relación se marchita.
Mantener el equilibro, mantener ambas formas de expresar el amor, con suavidad e intensidad, garantizan una relación duradera.
Portada de la canción

Letra de la canción:

Transmites tanta calma sin necesidad de presumir
Tu risa espontánea y sincera hacen a todos reír
Y en cada gesto pequeño que das
Me haces sentir que no necesito más
Cuidas tu entorno sin hacer ruido
Das sin medida, no hay necesidad de pedirlo
Y en tu manera de mirar así
Se vuelve fácil creer en ti.

Eres abrigo en medio del frío
Tu simple gesto llena el vacío

Te quiero así
Sin condición, sin prisa
Amo tu interior
Donde nace tu sonrisa
Te quiero así
Así como eres
Eres la paz
Que eligió mi corazón.

Pero cuando veo tu silueta se rompe el equilibrio
Cuando te mueves, cambio mis planes
Tu forma curva desata otra voz
Pierdo la calma… voy perdiendo el control
Voy leyendo tu cuerpo en secreto
Como un lenguaje que grita sin freno
Tu cintura enciende el deseo
Y en tus caderas me pierdo y me quemo

Y ya no es paz, es pura tensión
Es otra forma de esta conexión

Te quiero así
En calma y en guerra
Te quiero cuando das paz
y cuando enciendes mi hoguera
Te quiero así
Entre instinto y razón
Eres la llama
Que desafía mi corazón

Eres la paz… y también el incendio
Eres la calma… y lo que no entiendo
La que me cuida… y la que me enciende
Una dicotomía que quiero hacer mía

Te quiero así
En tu paz y en tu fuego
Cuando te callas
Y cuando gritas sin freno
Te quiero así
completa y sin división.
Eres la guerra
Y también la rendición.