Yeah-yeah
Dale suave…
Aceite de coco, baby
Solo el pana real te lo dice de frente,
los demás se van discretamente.
Si el aliento anda pidiendo auxilio,
yo te traigo el dato sencillo.
Una cucharada de aceite de coco,
directo a la boca, sin miedo tampoco.
Es sólido al principio, tranquilo,
en segundos se vuelve líquido.
Cuando el aceite de coco ya esté fluido,
muévelo suave, con ritmo encendido.
Pásalo entre dientes lento,
que limpie cada rincón por dentro.
Diez o quince minutos sin parar,
que tu sonrisa va a brillar.
Buches con aceite de coco,
natural pero roba el foco.
Aliento fresco poco a poco,
sonrisa blanca como el oro.
Buches con aceite de coco,
brilla tu boca y sube el modo.
Salud real sin tanto rollo,
coco en la boca y rompe el protocolo.
No es spray, no es químico extraño,
es aceite de coco haciendo su daño
a las bacterias que quieren quedarse,
pero hoy mismo van a marcharse.
Desde la cocina pa’ tu rutina,
remedio simple que sí domina.
Constante y firme, ese es el plan,
coco natural, nivel premium brand.
Quince minutos, concentración,
el aceite de coco en acción.
Escupe al final, enjuaga y ya,
sonríe fuerte, seguridad total.
Buches con aceite de coco,
natural pero roba el foco.
Aliento fresco poco a poco,
sonrisa blanca como el oro.
Aceite de coco…
Flow tropical…
Sonríe y ya. 🥥🔥