En el bar de la esquina, pedí una cerveza,
el mesero sonrió, con su cara de sorpresa.
"Cuando empecé aquí, costaba la mitad,
pero el precio, amigo, no para de trepar."
Es el impuesto silencioso, que no ves llegar,
se come tus billetes, no te deja escapar.
La inflación nos aprieta, nos quiere ahogar,
pero el pueblo despierta, no se va a quedar.
Mi sueldo no ha cambiado, sigue igual que ayer,
pero el pan y la leche ya no puedo comprar.
Guardé unos billetes debajo del colchón,
y hoy no valen nada, se esfumó su valor.
Es el impuesto silencioso, que no ves llegar,
se come tus billetes, no te deja escapar.
La inflación nos aprieta, nos quiere ahogar,
pero el pueblo despierta, no se va a quedar.
Imprimen más dinero, los que mandan ahí,
prometen el cielo, pero mienten sin fin.
Es un juego tramposo, nos quieren engañar,
los pobres lo sentimos, no hay forma de parar.
Algunos ya cambiaron, buscan proteger,
Bitcoin en la cartera, pa’l valor no perder.
Es un paso valiente, no todos lo dan,
pero el tiempo apremia, la inflación no va a parar.
Es el impuesto silencioso, que no ves llegar,
se come tus billetes, no te deja escapar.
La inflación nos aprieta, nos quiere ahogar,
pero el pueblo despierta, no se va a quedar.
Así que alza la voz, no te dejes robar,
el dinero que guardas, se lo quieren llevar.
Con guitarra en la mano, cantemos sin parar,
contra el impuesto silencioso, vamos a luchar.