En los pueblos pequeños no conviene matar una vaca, porque es mucha carne para pocos habitantes del lugar. Lo que acostumbran es vender su vaca en la ciudad y con el pago recibido ir comprando cada semana una ración de carne.
Igual sucederá con cualquier servicio que requiera una inversión mayor y no existan suficientes personas cerca a quien venderles.
La estrategia ideal es ampliar tu mercado, llegar a otros pueblos con tu mismo producto.
Piensa continuamente cómo ampliar tu mercado. Ten confianza que allá afuera hay muchas ciudades y países con millones de personas que estarán dispuestas a comprar tu producto o servicio.